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Resumen

10/07/2006

Uno de enero, dos de febrero,... siete de julio San Fermin.

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Si despues de todo un año de espera (dos en mi caso porque el año pasado me los perdí) han llegado los San fermines 2006. 

Este año estoy viviendo unos San Fermines un tanto diferentes a los de los últimos años. Desde varios puntos de vista. Por un lado no soy capaz de aguantar el ritmo como otros años, mi explicación a esto es el hecho de que otros años llevaba como 2 semanas de descanso y relax y llegaba al 6 de julio en plena forma y este año estuve trabajando a buen ritmo hasta el 6 de julio a las 12:30 de la mañana (el chupinazo lo vi de la tele del hospital); aunque nos han dejado unos cuatro días para disfrute de las fiestas a los afortunados que no tenemos guardias todavía. Otra posible explicación sería que nos estamos haciendo mayores y el cuerpo no aguanta como antes.

Por otro lado yo desde hace muchos años soy voluntaria de Cruz Roja y digamos que vivo los encierros desde un punto de vista diferente, en el que normalmente sufro un pico alto de adrenalina desde las 6:30 de la mañana (que es cuando nos reunimos en la sede) hasta que se acaba el encierro y veo que no ha pasado nada. Este año también ha cambiado en este aspecto ya que yo hasta ahora era socorrista y por lo tanto cuando algo se complicaba más de la cuenta solía recurrir al médico o médicos que estaban a mi lado, pero claro este año el médico era yo y salvo correr al hospital no me podía deshacer de los marrones tan fácil. En fin por suerte para mi cerca de donde estoy yo no suele haber grandes destrozos y no he visto ninguna de las cornadas ni accidentes más graves ocurridos a lo largo de estos días y como esta semana trabajo ya no voy a ver ninguna. Y lo más que he hecho ha sido atender esguinces y demás banalidades que son inevitables en estas fechas.

Por lo demás estos San Fermines están llendo muy bien aunque este fin de semana ha sido un tanto agobiante, realmente ha venido muchiiiisima gente y la mayoría de las calles eran intransitables, aunque he conseguido sobrevivir e incluso me lo he pasado bien disfrutando de los fuegos artificiales (que aquí echan todas las noches) y la alegría, música que reina estos días en la capital navarra. Ayer sin ir más lejos pude disfrutar del concierto del Sueño de Morfeo que tocaron en la plaza del castillo en el que me lo pasé realmente bien, era la segunda vez que los veía en directo, la primera fue en Oviedo el año pasado y como no me hizo mucha ilusión volver a verlos aquí en casa, además que tienen un directo muy bueno (básicamente fue el año pasado despues del concierto cuando realmente me gustó su música). Empiezas a dar saltos al inicio del concierto y no paras hasta que termina.

En fin mañana ya toca trabajar y supongo que tendré que parar mi ritmo de fiestas actual (lo que casí es un alivio porque ya no puedo con mi alma) aunque seguiré viendo las fiestas de tarde y los fuegos artificiales que me encantan así como los encierros aunque sean desde la tele con la adrenalina algo más controlada.

Por cierto el fin de semana en tierras asturianas fue muy bien, ya os contaré en otro post.

Y muchisimo ánimo a los que estais preparando el MIR y tranquilidad si no os da tiempo a mirar toda la materia porque realmente es imposible, de hecho yo no conseguí acabar ninguno de los libros.

Lunes, 10 de Julio de 2006 13:41 Autor: lorei. #. Tema: Otros Hay 1 comentario.

20/07/2006

Despues de la tormenta siempre llega la calma

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Estos días el tiempo en Pamplona está siendo infernal y empieza ya a ser insoportable. Se trata de un calor pesado, de esos que deja el ambien muy cargado. 

El caso es que tanto calor como el ambiente tan cargado nos ha llevado a tener dos días con tormentas de esas que casi asustan tanto por los truenos y relámpagos, que no dejan de caer, como por la cantidad de agua que cae en pocos minutos llegando a formar grandes charcos en la carretera. Son unas tormentas que aparte de asustar más o menos consiguen refrescar aunque sea por un momento la ciudad y aliviar esa sensación de pesadez del ambiente.

Estas tormentas son el simil perfecto de lo que ha sido mi vida en esta última temporada y en gran parte de mi vida, y me han hecho reflexionar. Porque por lo general los problemas van llegando más o menos rápido, pero no suelen llegar solos. Es decir que suele ocurrir que suelen venir varios problemas de golpe de forma que van cargando a la persona haciendo que su vida llegue a ser insoportable o también puede ocurrir que el problema sea tan intensa que nos haga percibir la realidad negativa en su conjunto haciendo que en ocasiones nos sintamos aprisionados sin fuerzas ni ganas de salir adelante y especialmente cansados. Este periodo puede ser más o menos largo y lleva a una situación en la que la carga emocional es tal que me puede llevar a ver todo de forma confusa, revuelta sin ser capaz de reconocer la realidad con su colorido y brillo habitual. Y esto puede llegar a explotar en mi cabeza produciendome miedo, angustia, ganas de llorar y gritar, vamos que en mi interior llega a estallar "la tormenta" que puede ser más o menos intensa y más o menos duradera. Después de estallar suelo sentirme mejor, aliviada porque por lo general la situación está en un punto del solo puede ir a mejor. Y normalmente la situación suele evolucionar favorablemente de forma más o menos rápida a la resolución del problema y la vuelta a mi calma habitual.

Ayer mientras observaba la tormenta que por cierto me pilló en la calle pude fijarme que por oscura y fea que esté las tormentas tienen también cosas bonitas porque salvo que el rayo te dé de lleno la imagen que dibuja en el cielo es cuando menos curiosa, y por lo menos a mi me gusta. Además permite dar algo de luz dentro de la oscuridad. La calle y sobretodo el campo adquieren un olor especial por lo general muy agradable, como a limpio. Y ver caer la lluvia tiene ese efecto relajante a la par que casi hipnótico que me produce una sensación como de descanso difícil de apreciar. Estas sensaciones son difíciles de recibir cuando la tormenta te pilla en la calle sin estar a salvo en casa, pero el caso es que aunque por estar en medio de la tormenta no somos capaces de percibirlas existen. E incluso aunque no estuvieran sabemos que por lo general despues de la tormenta va a llegar la calma que en ocasiones se acompaña del siempre esperanzador arcoiris.

Bueno en conclusión, las tormentas son necesarias aunque a veces no lo parezcan porque permiten refrescar nuestra mente y nuestra vida, a veces poniendo de manifiesto que en nuestra vida estaban ocurriendo cosas que poco a poco nos llevaban a una situación que cada vez nos oprimía más aunque quizás no nos habíamos dado cuenta. Que incluso dentro de la tormenta podemos tener fogonazos de luz que nos indican el camino, pero que no podemos confiar del todo de esa luz porque puede hacernos daño. Que siempre hay amigos que te acogen en sus casas o te prestan un paraguas para que pases la tormenta sin mojarte demasiado si se lo pides o te ven. y sobretodo que nunca hay que perder la esperanza porque despues de la tormenta siempre llega la calma y que en muchas ocasiones la situación post tormenta es mejor que la anterior a la misma con una sensación de mayor libertad y muchas veces cargada de esperanza.

 

Jueves, 20 de Julio de 2006 20:50 Autor: lorei. #. Tema: Otros Hay 2 comentarios.

29/07/2006

Cuando el Miedo paraliza

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El miedo es un sentimiento que todos alguna vez hemos tenido y que empieza ya desde la infancia. Por lo que yo sé nos permite reconocer situaciones peligrosas y tenernos alerta, hacernos reaccionar para poder sobrevivir. Pero en ocasiones, dependiendo de la gravedad de la situación y de la forma de reaccionar de cada persona lo que el miedo nos hace es paralizar.

Esto hace que las reacciones a una situación de peligro que nos produce miedo sean muy variadas que te permiten enfrentarte al problema que te da miedo para solucionarlo de una u otra manera o que por el contrario sean reacciones que lo que intentan es evitar de una u otra forma la situación que te da miedo. Yo por lo general procuro enfrentarme a mis problemas y buscarles una solución de una forma más o menos rápida. En mi vida ha habido de todo como, supongo que os ocurre al resto, y por suerte siempre he contado con alguién que si bien no me ha resuelto el problema si ha estado conmigo dandome consejos o apoyo que suele ser fundamental en muchos casos.

Sin embargo hay personas que tienden a responder a los problemas de otras formas que lo que buscan es simplemente evitar la situación o los pensamientos que producen este sentimiento tan desagradable y que por lo general, los casos que yo he podido ver no suelen llevar a buen puerto casi nunca. Porque el problema lejos de solucionarse suele empeorar y complicarse con otras cosas.

Todo esto viene a cuento porque esta última semana he visto un caso que yo pensaba que era raro pero que por lo visto es más frecuente de lo que yo imaginé cuando yo estudiaba en la carrera. Se trata de una mujer que vino a urgencias con un cancer de mama muy avanzado por no haber querido ir al médico. Supongo que por miedo a que le dijeran que era un cáncer y que le tenían que quitar la mama. Supongo que una noticia así tiene que ser horrible y realmente difícil de asumir por casitodo el mundo. El caso  es que por lo que yo he visto el cancer de mama se puede curar si se coge a tiempo y actualmente existen unas reconstrucciones mamarias que son espectaculares. En fin, a lo que voy que en este caso el miedo consiguió paralizar a la mujer no permitiendo ir al médico por un problema que tenía una solución y que ahora tiene una solución un poco más complicada que va a hacer que se prolongue esta situación de angustia más tiempo del necesario. Además de haberle tenido un tiempo sufriendo un gran problema en silencio.

Este post va en parte relacionado con el anterior de la tormenta, sé que cuando estás metido de lleno en un problema-tormenta no es fácil encontrar el camino adecuado para salir de la misma, y aunque después de la tormenta siempre llega la calma y en general un bonito arcoiris hay veces que en la huida desesperada de esa tormenta la gente toma caminos que le llevan lejos de ese arcoiris hacia lugares desagradables. Pero creo recordar que en ese post dije que en las tormentas no siempre estamos solos y que podemos tener a alguien, amigo, familiar, profesional que nos deje un paraguas, nos indique el camino o que simplemente nos de un abrazo y se moje con nosotros para que almenos no nos sintamos tan solos y que finalmente podamos ver ese arcoiris. Pero quizás ellos no se hayan dado cuenta de que los necesitamos si nosotros no se lo pedimos.

Sábado, 29 de Julio de 2006 16:00 Autor: lorei. #. Tema: Otros Hay 5 comentarios.


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